Kathryn pasó las puertas del hotel y se dirigió derecho a la recepción.
- ¿Kathryn? – Era la voz de una mujer, la de Evelyn Holland. Se fastidió un poco.
-Hola Evelyn ¿Cómo estás? –
-Bien, bien… Es raro verte por aquí, Kathryn –
- ¿Lo es? Bueno, es verdad que no suelo frecuentar estos lugares a menos que sea una gala –
-Mmmmm… ¿Será que hay algún hombre involucrado? – Le dijo en tono cómplice y burlón.
Justo lo que Kathryn necesitaba, la chismosa más grande de la ciudad en el mismo lobby que el