Paul había insistido tanto con la idea que a Kathryn no le quedó otra que aceptar a regañadientes. Le parecía una falta de respeto arbitraria y un insulto, pero el Padre Michael le aseguró que eso no era así, que era una muy bonita idea y que seguramente encontraría algo de paz.
-Kath, es una manera de que puedas buscar en tu corazón y encontrar el perdón. Todos somos sus hijos y a pesar de los pecados, Él nos recibirá con los brazos abiertos –
-Padre, ese hombre jamás se arrepintió de nada d