Mundo de ficçãoIniciar sessãoRICK
Entregamos nuestras invitaciones a una encantadora mujer que recibía a los invitados. El salón estaba abarrotado de gente, en su mayoría hombres mayores de negocios, a los que conocía de vista.
Linda tomó mi brazo y un camarero nos ofreció bebidas, que con gusto tomé para tenderle a ella una copa y otra para mí. Nos quedamos de pie en ese mismo sitio, casi a mitad del sal&oa







