21

Me sorprendí a mi misma estirando los brazos sobre la cama del hotel, despertando los músculos de mi cuerpo.

Me dolía un poco la cabeza pero nada grave. Evidentemente tenía una resaca de un poquito de cuidado.

Busqué con la vista a Rodrigo a mi lado y no estaba. Me senté llevándome la mano a la cabeza porque el sol que entraba por la ventana, mis niveles de alcohol acumulados en sangre y en proceso de ser expulsados de mi sistema

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