La atmósfera en el vestíbulo de la nueva universidad contrastaba drásticamente con las sombras del pasado de Elyn. No había murmullos despectivos, ni miradas de menosprecio y, lo más importante, tampoco había montones de basura colocados a propósito sobre su taquilla. Los estudiantes aquí estaban demasiado absortos en sus propios mundos o quizás eran demasiado educados como para preocuparse por el aspecto físico de alguien.
Elyn caminaba por los pasillos con una profunda sensación de alivio en