El sonido de los pasos apresurados de Dave resonó suavemente a lo largo del pasillo de la habitación VIP. Su mandíbula seguía tensa, dejando entrever la tensión provocada por la discusión que había tenido con su madre en la UCI. Sin embargo, cuando sus grandes dedos tocaron el pomo de aquella gruesa puerta de cristal, Dave contuvo la respiración por un instante, intentando calmar todas sus emociones y ocultar el cansancio que se reflejaba en su rostro.
Empujó la puerta lentamente.
Dentro de la