La mañana en la habitación VIP del hospital transcurría con mucha más tranquilidad que los días anteriores. Los rayos del sol matutino se filtraban suavemente a través de las cortinas entreabiertas, bañando de calidez aquella habitación de impecable tonalidad blanca.
Dave abrió los ojos lentamente. Su estado había mejorado considerablemente en comparación con el día anterior. La fiebre alta que había atormentado todo su cuerpo había desaparecido por completo, dejando únicamente una ligera sensa