La acalorada discusión con la señora Moreno en el recibidor acababa de terminar, dejando tras de sí los densos vestigios de tensión dentro de la lujosa residencia de la familia Moreno. Berlyn permanecía de pie junto a la ventana de la sala de estar, respirando profundamente para estabilizar los latidos de su corazón, que se habían acelerado debido a las emociones contenidas. Apenas acababa de volver a sentarse en el sofá cuando el teléfono que llevaba en el bolsillo de su abrigo vibró con fuerz