Victoria se quedó paralizada en el umbral de la puerta, respirando agitadamente y con el rostro encendido por la ira. Sin embargo, la escena dentro de la habitación no se parecía en absoluto a la imagen escandalosa que había cruzado por su mente llena de sospechas.
En un rincón del cuarto, Elyn estaba sentada tranquilamente sobre un sofá de terciopelo, con una novela gruesa sobre el regazo. Unos auriculares blancos cubrían completamente sus oídos, aislándola del exterior. Su uni