Sharif
Todo el salón quedó en silencio hasta que los pasos de mis padres resonaron firmes acercándose, viendo a Lucero como el obstáculo que debía ser eliminado cuanto antes, pero ella no se dejó vencer ante nada, por el contrario, se mantuvo firme en todo momento sin bajar su cabeza ante nadie, ni siquiera la mirada la apartaba de los presentes.
—Así que usted es el meollo de este problema —dijo mi madre despectiva menospreciándola con la mirada.
—Quizás el de ustedes, pero no el de Sharif, pa