CAPÍTULO 15.
Habían transcurrido dos días y Sebastián no daba señales de querer marcharse de la hacienda, por el contrario, parecía sentirse a gusto en aquel ambiente. Lo que nadie sabía era que Sebastián necesitaba encontrar refugio, un lugar donde se sintiera a salvo por un largo tiempo. Así fue como, después de enterarse de que Marina estaba en la hacienda , decidió ir con la excusa de querer recuperar su relación con ella. Aunque pensaba que la hacienda le otorgaba refugio, una sombra de incertidumbre