CAPÍTULO 14.
Al romper el alba, Marina despertó inundada de emociones y sentimientos, su cabeza parecía explotar, sentía un dolor punzante en la cabeza. Se levantó de la cama y se dirigió al baño, se refrescó lavándose la cara con agua fría para luego sentarse en la cama mientras procesaba todo aquello que le estaba sucediendo.
—Debo arreglar toda esta situación —se dijo a sí misma.
Después de tanto pensar, tomó la decisión de que hablaría con ambos. Debía terminar de una vez por todas con Sebastián y confe