NUNCA TE SUPLICARÉ...
—Esa será mi venganza, tú serás quien me implore, quien me ruegue que te bese, que te toque, que te haga mía.
—Eso no va a pasar, te lo juro. Nunca te suplicaré ni mendigaré amor.
—Ya lo veremos, Rebecca. —dice con severidad y me suelta.
Sus palabras son tan firmes que no puedo evitar sentir miedo. Estoy tan desconcertada y enojada conmigo misma que me apresuro a salir de su habitación apresuradamente.
Me debato entre dos emociones antípodas, por un lado sentía miedo a que me hiciera dañ