Capítulo 32

El peligro para Sam todavía no había pasado. Aunque eso lo tenía sin cuidado, solo le importaba tener a Aidan en sus brazos otra vez.

Abrazo a Gema muy fuerte intentando darle fuerzas.

—¡Perdón!... te pido que me perdones.

—¿Perdón, porque Sam?—Lloraba Gema

—Por no proteger a nuestro hijo, debí saberlo.

—¿Pero cómo ibas a saberlo? Esto nos tomó por sorpresa.

—No Gem, esto no era sorpresa las amenazas constantes que recibías, era una advertencia y yo tenía que haber estado preparado.

— Fue Ala
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP