Mundo ficciónIniciar sesiónEl reloj del salón principal marca las dos de la madrugada con un eco lúgubre que resuena por todo el departamento.
Abril no está en la cama descansando como ordenó el médico. Está de pie junto a los inmensos ventanales, envuelta en una bata de seda negra, mirando las luces de la ciudad con los brazos cruzados. Su cuerpo tiembla por una mezcla de fiebre leve y una ansiedad que le devora las entrañas.
El sonido del as







