76. Escape con mi magnate
— Creo, que ya terminaron allá al lado – refrescó también su mente, sabiendo que estaba cometiendo una locura y le dijo a Steve, para calmar la situación.
Steve respiró profundo y se acomodó un poco el pico doloroso en sus pantalones, para mirar al otro lado del espejo y ver que la función había terminado.
— Bien, ¿en la salida de la carretera B1? Ok, ¡pero no llegues tarde que la otra vez me dejaste esperando! ¡6 am, ni un segundo más! – el hombre se había puesto el pantalón y estaba respondie