60. He estado esperando por ti
Steve se sentía como la mierd4, pero igual aquí volvía de nuevo a caer en lo mismo.
Al paso que iba, de alcohólicos anónimos, nadie lo libraba.
Sabía que tenía que parar, sin embargo, ya los tragos de vodka no le parecían lo suficientemente fuertes, como para caer noqueado y no pensar.
Ayer, en la noche, había llegado al punto de quedarse borracho perdido en un bar y Héctor tuvo que sacarle una habitación en el Hotel donde estaba el bar, para pasar la mona y al otro día, regresar al trabajo.
Ni