Los ojos enojados se separaron de la joven que ofrecía una mano simbólica. Un pecho cubierto por unos brazos cruzados y una boca que no ofreció ninguna respuesta completaban el papel de un chico joven cansado que ya había escuchado todo eso antes.
Y la joven terapeuta, ansiosa de poner su recién obtenido título en buen uso, sufrió por el rechazo de su simbólica rama de olivo. Poco después, sus eran iguales a los de la juventud ante ella: vacíos, aburridos… sin esperanza.
El recuerdo estaba fres