NO dormiría en su cama ¡NO SEÑOR!
Esa noche lo enfrentaría.
Cerró con cuidado la puerta de la niña, no la Quería despertar.
Esa noche…estarían cara a cara.
Terminó de cerrar la puerta.
Esa noche aun NO terminaba.
Una gran sonrisa llena de satisfacción adorno su rostro.
—oye Benedict, cariño…—
Esa noche lo iba a convencer, al estilo de una mujer.
—Benedict, cariño…—
El mencionado paró de quitarse los zapatos, la miró atentamente y alzó una ceja.
—“¿cómo me dijo?” ¿Qué pasa? —
—pues verás— caminó