Mundo ficciónIniciar sesiónLa sangre fluía a través del tubo transparente con un ritmo hipnótico, como un metrónomo líquido marcando el compás entre la vida y la muerte. Mateo Moreno observaba el proceso con una fascinación mórbida, viendo cómo su propia esencia vital era extraída de su brazo mediante una aguja que apenas había sentido, transformándose en una bolsa de plástico médico que colgaba junto a su camilla como un fruto extraño y carmesí.
La enfermera había dicho que tomaría aproximadamente cuarenta y cinco minutos extraer las dos unidades completas que necesitaban. Cuarenta y cinco minutos de Mateo acostado en una camilla mientras su sangre, esa sustancia que llevaba el código genético de un padr







