El lunes por la mañana, Nick llegó a Magno Marketing a las seis. Edificio estaba oscuro, silencioso, como mausoleo esperando entierro.
Debería haberlo sabido entonces.
Para las ocho, cuando empleados empezaron a llegar, algo estaba mal. Grupos susurrando. Gente evitando contacto visual. Gloria, su asistente de siete años, luciendo como si hubiera llorado.
—¿Qué pasa? —Nick preguntó.
—Reunión de emergencia. Noveno piso. Nueve en punto. —Gloria apenas podía mirarlo—. Nick, lo siento mucho.
—¿Por q