Mundo ficciónIniciar sesiónEl vestido llegó el viernes por la tarde en una caja que parecía demasiado elegante para contener ropa. Michaela la abrió con Ericka mirando por encima de su hombro, ambas conteniendo el aliento.
—Dios mío. —Ericka tocó la tela como si pudiera romperse—. Esto es Valentino. Valentino real, no imitación de centro comercial.
—Claudio no tenía que...
—Claudio absolutamente tenía que. —







