Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa puerta del penthouse se abrió a las once de la noche, revelando a Mateo de pie en el umbral con una expresión en su rostro que era una mezcla complicada de agotamiento, alivio y una urgencia que hacía que sus ojos parecieran demasiado brillantes, demasiado alertas para alguien que acababa de pasar horas en el escondite de una mujer que había demostrado ser capaz de cualquier cosa. A







