Después de la conversación de Alejo con Amanda sobre su embarazo y a pesar de estar conforme, aparentemente, con sus argumentos, Alejo decide ajustar cuentas con Pablo. Aunque al inicio confiaba plenamente en él, la duda que Rubén le sembró días atrás, está por dar sus frutos.
Alejo planea, salir de viaje esa noche, debe resguardar su imagen de hombre leal, está mal visto por los jefes de mafias, tener que asumir que uno de sus subalternos le estaba “comiendo el mandado”. No sólo lo dejaba como