Para su suerte, Cristina le acababa de avisar a Elena que Alejo se había marchado de la mansión, saldría de la ciudad, así que se trataba de un viaje de fin de srmana, lo que le daba la posibilidad de ir a la casa y poder ver a su hija. La noticia entusiasmó demasiado a Elena quien dio hasta pequeños salticos en el lugar sonriendo como hacía tiempo no lo hacía. Sin darle mucha importancia al asunto, le dio la excusa tonta a Verónica de que iría a un café a despejar un poco y salió llamando al p