Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta del apartamento se cerró con un suave clic y la mujer del servicio de limpieza apareció en el umbral, con su bata de trabajo y una sonrisa radiante, como si fuera el momento más común del día. Su presencia era como un respiro, una figura de normalidad, y yo, con el consolador vibrando en mi mano, me sentí completamente fuera de lugar.
—&iexc







