C8. Decisiones en la tormenta.
Giovanni Ferrari.
Escuché cada palabra de Francesca, y aunque mi corazón se destrozaba por verla tan herida, también me sorprendió el fuego en su voz. No era lo que imaginaba. Estaba dolida, pero también determinada. Me sentí aliviado de que, a pesar de todo, ella no dudara de nosotros como pareja, aunque el peso de la tentación se hubiera presentado tan repentinamente ante mí. Tenía que hacer todo lo posible por demostrarle que lo que más quería en el mundo era ser digno de su confianza.
—Te p