Alayna abrió los ojos cuando escucho la puerta de la habitación cerrarse, una lágrima resbalo por su mejilla, ella era consiente de que eso podía suceder en cualquier momento, se sentó en la cama, mientras las lágrimas brotaban sin que pudiera detenerlo, fingió estar dormida en el auto, había escuchado todo, se sentía molesta con ella misma al pensar que él podía llegar a amarla en algún momento.
Camino por los pasillos, bajo las escaleras hasta llegar a la planta baja, encendió en interruptor