Alayna regreso a su escritorio, sentía como su corazón se rompía en mil pedazos, todavía había tenido el descaro de acercarse a ella para besarla, hasta cierto punto estaba molesta, lo peor es que debía fingir estar bien frente a todos, cuando lo único que quería era llorar, las mujeres la miraron con curiosidad, ella las ignoro y continuó trabajando, Erick apareció frente a su escritorio.
__¿¿Él jefe está libre?? __Pregunto él chico.
__Sí, puedes pasar __le dijo forzando una sonrisa.
Erick se