Capítulo 56. Sangre sobre acero.
El cañón de la pistola chocó contra la frente de Víctor.
El metal frío hundió la piel rusa. Alexander tensó el brazo. Mantuvo el dedo sobre el gatillo. La amenaza era letal. La muerte a un milímetro de distancia.
Víctor no detuvo su paso. No parpadeó. Su respiración ni siquiera se alteró.
Levantó su mano derecha con una rapidez animal. Agarró el cañón del arma de su hermano. Empujó el brazo de Alexander hacia la izquierda con fuerza bruta. El metal le raspó los nudillos, pero lo ignoró por compl