Me aislé intentando recuperar el control, la fuerza.
Y ese día, con toda certeza, fue el más difícil.
Bruna se acercó en cuanto vio mi estado.
—Oye, ¿está todo bien?
preguntó, medio aprensiva.
Sacudí la cabeza, aún intentando controlar la respiración.
—Landon se la pasó todo el tiempo acosándome.
desahogué, sintiendo el sabor amargo de la humillación en la boca.
—Hacía bromitas... me rebajaba todo el tiempo.
Me abracé a mí misma, como si pudiera protegerme.
—Era asqueroso.
continué.
—Nunca imag