LAURA:
Estaba afuera de la oficina, intentando parecer normal delante de Bárbara, cuando la puerta se abrió de repente.
El sonido seco del pestillo hizo que mi cuerpo reaccionara incluso antes de verlo.
Era Landon.
Su rostro estaba cargado, la mandíbula tensa, como si llevara el mundo entero sobre los hombros.
Pasó junto a nosotras sin siquiera mirarnos.
Pero lo sentí.
El odio.
El desprecio.
La rabia.
Todo en una sola mirada que no me dio, pero que aun así me quemó.
— Por