Marie Moreau
Apenas cerré los ojos mareada por haberme excedido en el trago, tocan la puerta con suavidad, que me pone en estado de alerta.
— ¿Puedo pasar?— Pregunta Mateo desde el otro lado ¡ojala que no venga a pelear!, no soporto el dolor de cabeza, toda la distancia que hay entre los dos la impuso él
. — ¿Cómo sigues, pequeña? — Tenia mucho tiempo que no me trataba así, ¡por poco me derrito!, luego me incomoda el término “pequeña” me sigue viendo como una niña cuando soy toda una mujer…No h