Mateo Acosta
Temblando de rabia, el hombre dio media vuelta y salió como alma que lleva el diablo del jardín, el rugido del Ferrari, en la entrada le aviso a ella que él salió de la mansión a toda velocidad, tan afectado como ella por la discusión que acababan de tener.
Marie se quedó congelada en el mismo lugar por demasiado tiempo, aunque no le quedaba mucho tiempo en la mansión, estaba segura que el tiempo que estuviera aquí iba a ser una completa pesadilla para los dos, sintiéndose desafort