PUNTO DE VISTA DE DANTE
Estaba acostado en la cama, las sábanas ásperas rasguñando mi piel mientras procesaba la decisión que acababa de tomar. Vincenzo, a mi lado, parecía tan impactado como yo, sus oscuros ojos estudiándome con una mezcla de incredulidad y preocupación.
"Dante, ¿te has vuelto loco?" preguntó, su voz cargada de incredulidad.
Lo miré, mi determinación inquebrantable a pesar de la vacilación que sentía en lo más profundo de mi mente.
"No, Vincenzo, no estoy loco", respondí, mi v