Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando madre de hombre que amas te da veinticuatro horas antes de cazar a todos que importan, y primer tiro ya dejó a tu guardaespaldas obsesivo muriendo en piso de hospital, entiendes que algunas guerras no tienen cuartel ni negociación posible.
La sala de espera del Hospital General St. Mary olía a desinfectante y desesperación. Cuatro horas. Cuatro malditas horas desde que Victor había entrado a cirugía con una bala perforándole el pu







