Las sirvientas asignada para ayudar Soraya a prepararse lo hacen de mal humor, y no le importa. Las dos mujeres fruncen el ceño y nunca pierden la oportunidad de lastimarla, pero hace su mejor esfuerzo para ignorarlas. Para ser honesta, su maltrato es el menor de sus problemas en ese momento. Tiene problemas más grandes en su vida, como el hecho de que su propio compañero planea aparearla con su antiguo afligido para que no se vuelva rebelde. Esa es una situación de la que no sabe cómo escapar