La noche en las montañas es muy oscura y, por un momento Soraya, no tienen mucha idea de hacia dónde se dirigen, pero de repente sienten una especie de estática en la piel. El aire se espesa con una fuerza sobrenatural y siente como si algo la estuviera observando desde todas las direcciones.
—Estamos aquí —anuncia el alfa Ace.
Luces etéreas comienzan a iluminar su camino y, más lejos, envuelto por las sombras, aparece el gremio de brujas, que ocupa toda una ladera montañosa, con edificios pequ