Beta lo había estado esperando y en el momento en que salió y vio la expresión del rostro del Alfa, entendió que la conversación con el rey Ares no había ido bien.
—Ven conmigo.
Llevó a Alpha Ace al calabozo y cuando llegaron al pasillo que conducía a la celda de Helena, señaló la puerta.
—Ese es su celda. No quiero que te vea conmigo. Te estaré esperando afuera. —dijo Beta y luego se fue.
No quería que Helena supiera que se preocupaba por ella.
—Helena —Alfa Ace llamó mientras se acercaba a la