EGAN
—Llévate esta arma—pide Danesa y niego—me sentiría más tranquila si la llevas, sabes que te ahorrarías energías si solo jalas del gatillo y no podemos confiarnos de ese desgraciado.
Pobre mi amor, se le puede notar el miedo en su mirada, en casa musculo de su cuerpo. Dejo un mechón de su cabello detrás de su oreja, el cabello negro siempre se mantiene brillante y el azul de sus ojos intenso.
—Estas armas son nuestra defensa, como nuestro ultimo recurso, cada uno de los miembros que cust