DANESA
Siento mucha ira con lo que me dice y le tiro la almohada llena de impotencia. No es justo lo que hace conmigo, como me trata y el como me priva de mis derechos.
—Lo siento, pero de aquí no sales.
Se dirige a la puerta y no quiero pelear, quiero entender.
—Egan—lo llamo—por favor hablemos.
A las malas con el no obtendré nada y necesito que me hable con la verdad.
—No puedes simplemente ordenarme, privarme de cosas porque si, sin yo entender que es lo que sucede aquí, entiendo a