EL SECRETO DE LA HERMANASTRA 3
PUNTO DE VISTA DE LENA
La última noche antes de que mamá y David volvieran a casa.
Cass me había estado entrenando toda la semana: inspecciones diarias donde me hacía desnudarme y agacharme, comprobando si había obedecido su regla de no tocar. Azotes que me dejaban marcada y chorreando. Horas aprendiendo exactamente cómo le gustaba que le comieran el coño: despacio y con adoración, luego rápido y desesperado. Me había follado con los dedos, la lengua, incluso con