Liora se acercó a donde estaba Quill, con el rostro tenso. No quería estar allí, y mucho menos que la vieran. Mantuvo la mirada baja, escudriñando el perímetro del grupo para asegurarse de que Riven no estuviera al acecho en ninguno de los pasillos.
—Tengo que irme temprano —le dijo a Quill—. Me duele muchísimo el estómago —susurró.
Quill estaba sentado en una sala VIP. Hizo un gesto de desdén con la mano. "Vete. Solo asegúrate de que los informes estén listos para el lunes."
Liora no esperó un