La nota de los materiales les llegó a Peter y Juan, ellos contactaron a Paolo y éste coordinó el vuelo para un fin de semana. Allí llegarían para ayudar a construir con los materiales.
En la selva los palos estaban mojados, y ni siquiera podían hacer fuego, así que tenían frío, solo tenían el fuego de la cocina y ese lo mantenían encendido para que no se apagara
Las mujeres se dedicaron a acomodar una ruca para poder dormir y los hombres trataron de cubrir con lo que podían el techo.
Ricardo est