Ultha se levantó temprano, fue a recolectar leña, prendió el fuego, recolecto huevos, frutas, hizo pan y preparó una bandeja grande para Adhara adornada con flores.
Entró con cuidado para no despertarla, dejó la bandeja encima de la mesa y prendió la chimenea.
Adhara dormía profundamente, muy acurrucada por el frío, pero rápidamente la ruca tomó una temperatura agradable, y ella abrió los ojos, se asustó al ver a alguien en la habitación, pero inmediatamente reconoció a Ultha.
-Hola- le dijo Ad