A Adhara la fueron a ver sus padres, el anciano mayor y la anciana curandera
-Querida ¿cómo estás? ¡qué alegría que estés viva!- dijo al anciana abrazándola
-Sufrimos tanto con pensar que te habías muerto- dijo el anciano
-¡Los extrañé!- dijo Adhara
-¿Es verdad que… estás embarazada?- dijo la anciana curandera
-Sí es verdad- dijo Adhara mostrando su pequeño vientre
-Jehmer debe estar muy contento- dijo el anciano
Adhara guardó silencio
-¿Qué te pasa querida?, te noto preocupada- le preguntó la