Esa noche Benjamín se durmió junto a su mamá Magdalena, suspirando de contento. Antonio lo miró feliz y lo arropó
-buenas noches, mañana será un día lleno de gente también- le dijo Antonio a Magdalena
-son muy simpáticos todos, me entretuve escuchando historias de la selva- dijo ella
-cuando te recuperes te llevaré a la selva, te va a encantar y Benjamín te mostrará cómo pesca, lo hace muy bien-
-me encantaría, si algún día llego a recuperarme…-
-no digas eso, ¡¡lo harás!! Y verás crecer a Benj