Los amigos se miraron entre sí -¿qué hacemos?-
-tenemos que irnos- dijo uno
-hay que llevarlo para que hable- dijo otro
Y tomando a Antonio lo metieron en el auto y se fueron por la parte de atrás, mientras otros arrancaron y se escondieron.
Cuando llegó la policía empezaron a buscar por el perímetro la dirección hasta que dieron con la bodega, allí se encontraron con el auto desarmado a la mitad y con restos de sangre y cuerdas. Algunos peritos empezaron a tomar muestras de las huellas y de la