Antonio salió con la pequeña en brazos para mostrarla como era la costumbre, quien lo viera pensaría que era el padre.
Él muy cuidadoso, la abrigaba y sostenía firme, en su rostro por fin había paz.
Después de mostrarla con orgullo, volvió donde Kate y se la llevó a su cabaña. Allí Ultha ya había encendido la chimenea, y Delhia había dejado una sopa para él y Kate, ya que no habían comido en todo el día. Dejó a la bebé en la cuna y ayudó a Kate a acostarse con cuidado, le acercó la sopa y le di