Antonio estaba cansado por el viaje y por los trabajos en la casa de campo, después de comentarle cosas de la empresa a Paula se dio la vuelta dándole la espalada y se quedó dormido.
Paula a su lado, no sintió nada, siempre pensó que lo amaba, pero solo era capricho o ambición, ella pensaba en Luis en cómo estaría afuera, qué estaría haciendo o pensando.
Ella también le dio la vuelta la espalda a Antonio y se quedó dormida.
Cuando amaneció Antonio se levantó sin pantalones, solo con una polera